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sábado, 3 de enero de 2026

Lo que el espejo no refleja

El frío le envolvió como promesa cumplida. Sintió que su cuerpo comenzaba a ceder mientras cruzaba un umbral difuso. Al abrir los ojos, el desierto se había disuelto; en su lugar emergió un mundo al revés, donde las sombras precedían a los objetos y los juicios se hacían antes que los crímenes.

Había visitado otros lugares extraños: el asteroide del rey que reinaba sobre el vacío, el del vanidoso que solo oía aplausos y hasta uno habitado por un farolero agotado. Pero este jardín era mucho más inquietante.

Frente a él, tres naipes sudorosos teñían de rojo un rosal blanco…. Extrañado, se ajustó la bufanda dorada que flotaba sin brisa y se acercó a la flor más alta, cuyos pétalos goteaban un rojo espeso.

¿Por qué permites que te oculten? — preguntó —. Tengo una amiga a la que cuatro espinas le bastan para protegerse.

La rosa rió con un sonido de cristal roto.

— Aquí no somos responsables de nuestra esencia. Si no somos rojas, nos cortan el tallo. La honestidad es un lujo de las flores que no pertenecen a nadie.

Él miró sus manos, acostumbradas a arrancar baobabs, manchadas por un pigmento artificial. Aquel lugar era una prisión donde el corazón estorbaba al juego de otros.

Sintió un último tirón en el pecho. El regalo de la serpiente disolvió los hilos que lo ataban a la Tierra. Mientras el jardín se desvanecía, sonrió. Escapaba al fin de las apariencias, regresando a lo esencial: invisible a los ojos.







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18 comentarios:

  1. Un principe intertextualizado al dia, aleja al medico

    En mi caso fue la medicina de esta mañana y me sacaste varias sonrisas

    Mi personaje favorito y su autor son insuperables

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  2. El Principito de las Maravillas. Una linda yuxtaposición de dos clásicos que nos ilustra que la verdad no puede florecer sin la libertad. Saludo y gracias.

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  3. Hola me ha encantado como tomas el universo poético de Saint-Exupéry y lo sumerges en una crítica sobre la pérdida de la identidad, la opresión social y la falsedad obligatoria. La única salvación posible ya no está en el amor por una flor, sino en desmaterializarse, en volverse "invisible" para escapar de un juego (el de los naipes, el de la sociedad) donde el corazón solo estorba. Una metáfora poderosa sobre la autenticidad en un mundo que premia la uniformidad y el engaño. Abrazos desde Venezuela

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  4. Simplemente precioso, poético e imaginativo. Me encantó ese principito reinterpretado tan bien. Enhorabuena.

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  5. Qué bonito, Octavio. Dulce y muy poético. Un cuento precioso con toda la esencia de El Principito.

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  6. Menos mal que el principito no se encontró con la despiadada reina del otro cuento. Me encanta la foto que da entrada al relato porque hace que se entienda aún mejor.d

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  7. Hola, Octavio! Que dulzura! Sin dudas has logrado un relato maravilloso con ese principito viajero que recorrió el mundo del espejo y su propio mundo. Un abrazo

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  8. Me ha parecido una historia muy peculiar, jugando en los dos mundos fantasiosos con la esencia fundamental invisible a los ojos. El principito es un personaje al que no puedo tildar de favorito, porque me parece en ciertos momentos un pijito ñoño consentido. Pero si una especie de filósofo pequeñito que nos da lecciones para una vida. Siempre me gustó más el zorro.
    Abrazos

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  9. Preciosa mezcla de dos historias preciosas. Y escrito con un poético lenguaje.
    Un saludo.

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  10. Muy bien elegidas y cofeccilnadas las imágenes, que nos aclaran ls literalidad y nospermiten centrarnos en lo sugerido que se parece mucho aló que dice Raquel.
    AbrZooo

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  11. ¡Fantástico relato! Pero no se debe nunca escuchar a las flores. Enhorabuena.

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  12. Qué bonito cuento escrito entre dos mundos muy peculiares y con ese principito tan original.
    Un abrazo Octavio
    Puri

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  13. Hola Octavio. Un cuento con mucha fuerza, plagado de frases muy literarias y escritas con oficio. Reinterpretación del Principito con retazos de Alicia, una fusión muy bien conseguida. Un abrazo.

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  14. Hola Octavio un relato muy ligero y poderoso que nos recuerda que viajar nos enseña. Un abrazo.

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  15. Hola, Octavio, precioso, poético, muy imaginativo y con un fondo que da para pensar, me ha encantado. Un saludo.

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  16. Un cierre poético, onírico y profundamente simbólico que mezcla El Principito con Alicia en el País de las Maravillas (las cartas pintando el rosal, la rosa que habla, el jardín invertido). El Principito, ya moribundo, atraviesa el umbral de la muerte y llega a un mundo distópico donde todo es apariencia forzada: las rosas deben ser rojas o mueren, la honestidad es un lujo prohibido. Es una crítica sutil pero afilada a la hipocresía social, al conformismo y al “pintarse de rojo” para sobrevivir en el juego de los demás. El final es liberador y hermoso: muere sonriendo, volviendo a lo esencial, “invisible a los ojos” (la frase icónica del zorro).
    Saludos

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  17. ¡Hola Octavio! Genial la incursión de El principio en el País de las Maravillas de Alicia.
    Justo ahora estoy terminando de leer El principito de nuevo.
    Muy acertada la decisión de unir estos dos mundos, que comparten la presencia de las rosas entre sus paginas.

    Un saludo.

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  18. Hola Octavio! Que buena combinacion de esos dos mundos fantásticos y tan peculiares! Con las rosas como nexo comun! Me ha encantado! Un abrazote!

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